¿Recuerdas esos carritos a los que tenias que impulsar con una tracción hacia el lado contrario del que querías que fueran?, jalabas varias veces hacia atrás y luego de soltarlo lo veías llegar hasta donde le permitía su fuerza de impulso. ¿Y, si yo soy así , ¿y si me hizo falta retroceder un par de vecez para ir con toda mi fuerza hacia adelante?, eso solo indica que iré hasta donde éste nuevo impulso momentáneo me lo permita. ¡Debería anclarme de una vez!. Pero al parecer no eh tenido tiempo de sufrir lo suficiente como para arrepentirme y alejarme. Justo cuando soy abofeteada por los resultados de mis malas decisiones justo cuando podría aprender y alejarme, viene un abrazo nuevo, uno ajeno, y me deja sin tiempo para pensar en lo que eh hecho mal la vez pasada. Y de nuevo vuelvo a pensar que ésta vez podría ser diferente, y que esto es bueno, bello, y que vale la pena. Pero no llega sino de nuevo a ser un retraso más. No que no sea verdadero lo que siento, pero quizá no sea verdadero lo que creo que éste pasando, quizá en vez de ver monos con tranchetes, yo veo monos con promesas de un futuro conmigo, un futuro eterno, y aunque éste mono sea especial, cada día me confunde, me demuestra que no es para mi. Y que yo solo pierdo mis recursos, mis esfuerzos, y mis sonrisas, aún así eh decidido a guardar uno que otro momento junto a el. Uno que otro en que si no fue así, por lo menos yo creí que me había algo más en su retina que células. Por lo menos eh de aprovechar su confusión temporal, y ¡si! estoy consciente que ésto está mal, que no gano nada, y que no es real lo que veo. Pero por lo menos me tiene alejada de la realidad, que es textura mate, que es cuadrada, y no tiene fin, que debo buscar, para vivir tranquila, ser feliz aunque nunca llegue a suceder lo que anhelo. Continuo en la lucha por no abandonar ésta maratón por encontrarte, no te preocupes ma cherie.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. (1)
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. (2)
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. (3)
Romanos 12