Fue muy rápido para decirlo, si bien salí de un hueco mental y de comportamiento. Mi mayor error fue creer que estava libre de caer. Pero así como las personas superan las pruebas resurgen y se transforman en nuevas. Temo, estoy en una cuerda floja. Justo después de afirmar que pisaba firme. Justo después de que mis buenas intenciones no fueran suficientes para estar preparada para las tentaciones que se venían delante. Y no les creo nada, en verdad. Toda mi vida sola y ahora resulta que proponiéndome tener una vida de santidad, que agrade a Dios. Eliminando cualquier detalle que me estorbe se me presentan un mundo de posibilidades para irme lejos. Y el pecado disfrazado de amor toca a mi puerta. Aunque escucho esa voz salvadora que me susurra -El amor no hace lo indebido- entreabrí la puerta. Y ahora me encuentro aquí. Engañada hasta las palabras. ¿Como lo sé?, fácil, lo eh visto antes. Así como llego todo esto, se va a ir, algo va a salir mal, amenos que decida apartarme de mi buen camino, esto solo me hará sufrir. Y terminare por darle una parte de mi corazón a un extraño. ¿Y que pasa con esto?, la realidad es que si lo amo como digo hacerlo, necesita saber de Cristo primero, ese seria mi amor mas grande hacia el, dejar a un lado mis sentimientos y hablarle de cristo, darle testimonio, orar. Y entonces se podrá ver si era solo parte de un espectáculo de luces que pretendía deslumbrarme, ó si realmente esto vale algo, en el mundo real.
Recordé hoy con la cabeza inclinada de vergüenza ante Dios, por el lodo de estiércol en el que me metí, la frase de una predicación que eh escuchado una y otra vez hasta hartarme (aunque eso no ha sucedido), el conferencista decía -Mientras cantas "santo, santo" chapaleas en medio de una doble vida.
Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, (26)
Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. (38)
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma. (39) Hebreos 10
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; (4)
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; (5)
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. (6)
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. (7) 1 Corintios 13