Del otro lado.

Deben creer que eh fallado en guardar mi promesa. Por eso escribo, yo siento que aun sigo de este lado de la moneda. Solo hicieron falta dias al entrar a la escuela, ni siquiera una semana completa, ni siquiera un dia completo. Las tentaciones se hicieron presentes como nunca antes en mi vida, directas y atractivas propuestas. Las luchas por no dejar de estar alerta a lo que sucedia, todo el tiempo. Sin descanzo. Los dolores en el pecho por no decir lo que pienso, y por no pensar lo que siento. Todo cambiaba de un momento a otro, y omiti escribir muhas vecez por temor a no estar en mis cabales. Alejandome lo mas posible a estos medios, alejandome de hablar, pero sobre todo, intentando ser indiferente a lo que podria pasar si yo abria la boca para decir un alago, un te quiero, un me importas. Me han encontrado mi temores desprevenida, no supe en que momento deje de bajar la guardia y comenze a soltar la boca como a un caballo salvaje. Parece que se me olvidan muchas cosas, y me vuelvo despreocupada. Quisiera poder escribir todo lo que ah pasado. Decirselo a alguién. Se que Dios es a quien debo decirselo. ¡¿Porque no lo hago?!, deje pasar muchas noches sin encontrarme con el, sin doblar mis rodillas ante su misericordia, deje de frecuentarlo en mi mente y mi corazón, volvi mis deceos hacia mi otra vez. Y me eh quedado ciega, me volvi necia, y regrese a mi imprudencia. Olvide los propositos eternos para darle rienda suelta para tocar lo que mi mano queria tocar, y de hablar lo que mi boca queria hablar. También deje que mi cuerpo le dijera a mi mente hasta donde llegar. Y que mis impulsos dictaran mi economia semanal. Entonces, ¿como me atrevo a decir que aun estoy de este lado de la moneda?, si yo se que si el pecado llamara en este momento yo contestaria, sonreiria y acordaria una lugar y hora. Porqué afirmo que Dios conoce mi corazón y tiene misericordia de mi. Aunque e escuhado que algunos dicen que Dios no te quita del pecado, así, directamente, yo aflijida aun caminando hacia el mal, pedi a Dios ser rescatada de el pecado que yo misma habia concentido, y vi como su mano me rescato, sin embargo volvi a apresurar mis pasos a pecar. ¡Dios mio ten misericordia!, te lo ruego no solo yo ahora, te lo ruego en el pasado. No me dejes soltarme de tu mano, porque algunos me llaman hipocrita, falsa, sepulcro blanqueado. Y yo sin embargo confie en ti, yo sin embargo no niego mi pecado, sin embargo hoy oro a ti por misericordia dejando a un lado aun mis ganas ansiosas de escribir aqui los detalles, los minutos hablando, y el temblor de mis manos esa noche. Lo dejo, y te agradezco por esta tarde. Cuando me encontraba con la pala enterrandola en la arena, cuando pude desquitarme del coraje. Gracias aun Dios por las ofensas que me duelen mas terriblemente. Y gracias por permitirme serr aunque sea solo un poco paciente para resistir las palabras de quienes me dicen que los decepciono. Cuando no logro lo que se espera de mi y tengo que aguantar que me llamen holgazana, poco femenina, o mal ejemplo. ¿Y que si soy una dramatica?, ¿Y que si busco estar bien?, ¿Y que si no tengo que estar rogandole a alguien aunque lo aprecie?. ¿Porqué todos tienen que asumir mi papel en esta historia?, despues de todo, Yo soy lo que Dios dice que soy. Y es eso por lo que me atrevo a afirmar que sigo aqui, en lucha, que no me den por muerta aunque confieso que eh caido. No me conformare con estar en el otro lado de la moneda.

Cuando la sabiduria entrare en tu corazón y la ciencia fuera grata a tu alma,  (10
La discrecion te guardara, te preservara la ciencia, (11)
Para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, (12)
Que dejan los caminos para andar por sendas tenebrosas; (13)
Que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio, (14) 
Cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos. (15)
Seras librado de la mujer extraña, de la ajena que alaga con sus palabras. (16)
                                                                                                                                       Proverbios 2