Solo cuatro.

En el trabajo de nuevo, llegan de festejar entre comillas mis compañeros, piensan que estoy molesta por no haber ido a la posada, no necesito eso; no lo entienden, aunque parece que el día se divide, tengo mi propia felicidad, con los míos, eme aquí; fallándoles pero sigo aquí, corro y atravieso las calles, sonriendo como siempre no entiendo porque, aveces la dicha invade mi vida, hoy es uno de esos, aun no termina. Gracias por perdonarme, gracias por no decir nada.

El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo y amigo hay mas unido que un hermano.