Hoy a las 12:00 am comenzo mi dia, en el trabajo, y a diferencia de cenicienta para mi la media noche es cuando debo dejar mi postura curva y cansada y tomar nuevas fuerzas, sacar, meter, acomodar, lavar, limpiar, llenar, enjuagar, secar, y poner una palomita en mi lista a lo que boy haciendo, para que no se me olvide nada. Cuando algo que necesite de ello tomo mi postura valiente, ante los borrachines; no mostrarme intimidada, hablar firme, pararme derecha no esconder las manos, mirar a los ojos y no tartamudear. Camino rapido, boy pensando en lo siguiente, el cafe va haciendo su efecto y las fuerzas se renuevan con la misma adrenalina de ver el reloj de ida y vuelta a la bodega, se me olvida algo, regreso en un segundo, es importante tener ese sentido de urgencia; al hacer todo y al atender a una persona, también ser directa, hacer notar que estoy ahí que hago mi trabajo, que no dejare que se lleven nada sin pagar, y también cuando alguien necesita un esfuerzo extra demostrarle que "Mi compromiso es servirle" no solo es la frase en mi gafete. Así hasta que termine todo, aunque mi compañera ya llegó, aun camino a zancadas para dejar listo los detalles; antes siquiera que ella tenga que decirme algo. Aunque no es mi trabajo hacer amistad, tampoco tengo que hacer caso a chismes, sonrio, sonrio y digo si acaso lo necesario. Me llevo a casa la satisfacción de haber dado lo mejor, y de llevarme un sobre de carton de entre los que van a tirar. Amo esa sensación, el casi contraluz de el cabañas, el juego de colores de el cielo, el reflejo de la fuente apagada, de las luces amarillentas, la canción espontanea de todos los dias que es diferente y unica, ésta es la causa y efecto de mi musa La Ciudad y yo por un momento el artista, apasionado, undido en bellesa y emergido en una tonadita; Uh-Uhuu-Uhuu-uh, estoy hipnotizada, hasta que la sobra parlante de bigote me despide; el policia, no me parecio justo que tratara tan bruscamente a aquel muchacho flaco, pero fue amable conmigo despues de todo, -hasta luego. Desinibidamente continuo observando las sombras para que no me tomen de sorpresa ésta vez; enseguida...el señor que siempre saca a pasar a varios perros, el jardinero que espera a que pase para jalar la mangera que en forma de espiral atraviesa el parque, el señor de la panaderia que siempre me cobra menos, y solo ésta vez el chofer del camion que no se molesta de que su primer pasaje sea un transvale. En el camion, me quede medio dormida, afortunadamente ésta vez, boy medio conciente; me doy cuenta que alguién se para de mi lado alguién mas se sienta, y despues de reapidamente recordar si traigo algo en la bolsa izquierda del chaleco vuelvo a dormir para despertar justo donde debo, -compermiso.