Es de esas cosas que creí que llegaria a hacer cuando creciera. Luego crecí y ya cuatro lustros después, nada. Ni una tecla, ni una de ellas. Depués un amigo cercano dio apertura a su propia escuela de musica, el ya habia tratado de educarme en la musica, pero mi inconstancia y falta de disciplina me llevo dos veces a fracasar. Sin embargo nunca pense en tocar piano de nuevo. Luego le dije a el que "me gustaria tocar piano", el, veloz, solo alcanzo a decirme -si quisieras...-, e interrumpi yo; -si, si, si quisiera lo haria-. Y ese fue el reto, querer, primero querer.
Mis dos problemas principales fueron; la falta de practica en casa, osea la falta de teclado en casa, y mis faltas y retrasos a las clases. Aunque no practico mucho, el dice que por lo menos no olvido lo que aprendo, pero yo quisiera poder estar pensando todo el dia en esas negras y esas blancas.
Aunque han pasado varios meses irregulares de clases, aun estoy muy atrasada, y no toque en el primer recital de la escuela. En lo que debo concentrarme ahora es en aprender por separado cada tecla, dejar de racionalizar y numerizar todo, quiero conocer y reconocer cada tecla.
No eh logrado avanzar mucho más que contando en los acordes, y a mi ultima clase no asisití. Aún a pesar de esto, no me voy a declarar derrotada. Y seguire sintiendome parte de esto, seguire escuchando a David Sides, seguire usando este raro collar con un piano que no parece piano, y seguire obteniendo marcas de el cuando me quede dormida en el camión, hasta que logre por lo menos tocar alguna canción sencilla. Solo espero que el no se canse de mi, y seguire esperando en Dios a que me provea un piano, y bueno si es necesario voy a tirar mi cama para ponerlo ahí.
